Cuentos y mitos de los druidas

Cuentos y mitos de los druidas

Si nos apegamos a lo descrito en los mitos celtas, entendemos que los druidas fueron una especie de sacerdotes que formaron parte de las congregaciones más importantes de los territorios que hoy en día se conocen con el nombre de Inglaterra, Irlanda, Gales etcétera.

Desafortunadamente, no se cuenta con evidencia histórica que pruebe su existencia, salvo algunos pequeños escritos que se pueden rescatar del periodo proveniente de la edad de hierro. Esto sólo hace que los mitos alrededor de estos personajes se incrementen.

Los autores que le dedicaron más páginas a hablar acerca de los druidas fueron los griegos y los romanos, tal vez porque estas dos culturas se dedicaron a conquistar gran parte del mundo y con ello recopilaron historias, cuentos de terror y demás datos interesantes que les proporcionaron los lugareños.

Se piensa que estos clérigos realizaban de vez en cuando sacrificios humanos y que también creían en cierta medida en el asunto de la reencarnación. Por otra parte, la palabra druida no posee un único significado, pues al tratarse de un vocablo originado por la fusión de distintas culturas (griega, romana y cerca) se le otorga distintas definiciones.

No obstante, una de las más aceptadas es la que los define como “conocedores del roble). Recordemos que en esa zona del norte europeo, esta clase de árboles abunda en los bosques y por ello muchas crónicas y cuentos de terror de la antigüedad, hacen referencia directa a los montes embrujados.

Estos personajes se distinguen por su poderosa influencia en las esferas políticas, ya sea porque les ofrecían a los gobernantes una gran variedad de hechizos o por su conocimiento en materia militar. Por ejemplo, en varios relatos se ha hecho mención que a veces en el campo de batalla aparecían uno o más druidas y se colocaban justo en el medio de la disputa.

Inmediatamente, los encargados de comandar las ofensivas (tanto la propia como la enemiga) cesaban de pelear y hacían caso a lo que estos sacerdotes tenían que decir.

Cuento de terror el videojuego

Cuento de terror el videojuego

La industria de los videojuegos ha sido una de las más beneficiadas por la tecnología moderna, ya que ésta les ha permitido implementar en sus consolas mejores gráficos y sonidos. Sin embargo, algunas de estas empresas se han visto inmersas en escándalos y hasta en cuentos de terror.

Sin ir más lejos, les voy a platicar un cuento de terror que me platicó un amigo hace tres días.

Sucede que en Japón los programadores de una compañía de juegos de vídeo estaban programando una sesión de prueba con adolescentes, a quienes se les había invitado para que fueran los primeros en disfrutar de un nuevo disco de peleas callejeras.

Los chicos fueron acomodados en una sala en donde solamente había una pantalla de televisión y unos controles semejantes a los que se usaban en las arcadias de los juegos 80, pues una de las iniciativas del nuevo plan de ventas era conseguir que viejos usuarios compraran esta nueva plataforma.

El desafío que tenían planeado para los muchachos a simple vista parecía sencillo. Quien permaneciera más tiempo sin ser vencido ganaría un premio. Aparte de eso, uno de los ejecutivos les anunció que en algún rincón de la escena 6.2 uno de los programadores había escondido un personaje capaz de vencer a todos los demás con un solo golpe.

Evidentemente la inmensa mayoría trató de “desbloquearlo” para así ganar más rápido. No obstante,
Takeshi prefería seguir con su estrategia de ganar un combate a la vez, ya que con ello había conseguido derrotar a más de 15 oponentes.

Por azares del destino, en su combate número 20 Takeshi golpeó con su peleador una caja de madera en la escena 6.2, lo que hizo que este se transformara en un dragón amarillo, el cual lanzaba fuego por la boca.

El chico quedó tan impresionado con los colores de la mítica criatura, que se quedó observándolo por varios segundos. Luego extrañamente empezó a convulsionar y murió en el acto.

Los demás asistentes huyeron del lugar sumamente asustados. Después del incidente la empresa decidió reprogramar el juego borrando de sus archivos al dragón. Con todo y eso lo acontecido quedó registrado en miles de cuentos de terror como este.

El ganado del diablo

El ganado del diabloDe visita en la finca de mi familia en el llano, un día decidí explorar y me salgo de los límites de las tierras con dos primos y nos vamos llano adentro. Por esas tierras nos sorprendió la tarde y yo, acostumbrado a bromear con esas cosas les digo a mis primos:

  • A mí si me sale la sayona, la llorona o un espanto de esos que me salga dispuesta, porque no la pelo.
  • Deja de jugarte con eso, primo, que aunque usted no crea por aquí si hemos tenido espantos – Me cortó el mayor de mis primos.

En esa joda de espantos y bromas pasamos media hora y aún nos faltaba para llegar a la finca cuando escuchamos un tropel, los primos se miraron entre sí y casi al unísono me dijeron:

  • A un árbol, tenemos que subirnos ya.

Yo que he visto mis documentales de animales no lo dudé y subí corriendo con ellos a un árbol de mango que estaba cerca y ahí buscamos unas ramas altas. No me imaginé que animal del llano pudiese ser tan peligroso para poder arrastrarnos, pero me subí igual. Fue entonces cuando noté que los primos estaban pálidos y que les temblaban los labios, los ojos… todo.

Antes que yo pudiese hablar, el mayor me dijo:

  • Silencio, que este es el ganado del diablo, si se para alguno y nos ve no le hables ni se te ocurre bajar porque te llevan.

Pudiendo más la curiosidad que el peligro estaba por preguntarle cómo y adonde me llevaría un montón de ganado, pero no dio tiempo. El humo se levantó y aquella mancha… ¿negra? Se acercó rápido.

Porque así era, negro retinto todo el ganado que venía y de un tamaño, que si me lo cuentan no lo creo. Yo no creía mucho en eso, pero todo ese ganado negro y gigantesco me asustó de verdad, al final del tropel se detuvo un toro y nos miró a los tres, uno a uno, ahí espero como 15 segundos y juro que era una mirada humana lo que tenía.

Un poco más arriba del árbol donde nos subimos había un río y ahí bajó el humo, desapareció. Yo me imaginé que se detuvieron a tomar agua, pero los primos me explicaron que el ganado del diablo aparece de repente y al primer cruce de río desaparecen como si el agua se los tragara y si algún mortal se les atraviesa para allá se lo llevan y hasta el sol de hoy nadie ha vuelto de dicho paseo. Así de cerca estuve de visitar a Satán y yo burlándome, si les sirve el consejo, nunca se burlen de lo que les cuenten sobre un lugar que no conocen.

El aeropuerto

El aeropuerto

Muchas de las personas que no han tenido la oportunidad de viajar en un avión piensan que los aeropuertos sólo se construyen en los espacios en donde hay mayor población. Esto no es del todo cierto, ya que a veces estos inmuebles son colocados en sitios estratégicos, no tanto por su desarrollo turístico sino por la localización de rutas comerciales.

Sin ir más lejos, te comento que en México hay tanto aeropuertos nacionales como internacionales. Hoy quiero compartirte una de las leyendas de México que ocurrió en una terminal pequeña.

En el momento en que las autoridades pusieron en funcionamiento el nuevo aeropuerto, aún no estaban terminadas del todo las salas de espera. Esto provocaba que la gente tuviera que esperar de pie la llegada o salida de las aeronaves.

Este problema se corrigió rápidamente y los concesionarios mandaron poner unas bancas metálicas, con el fin de hacer la estancia de las personas un poco más agradable.

Desgraciadamente, la gente comenzó a maltratar los asientos, a tal grado que en unos pocos meses, el mobiliario ya era inservible.

Fue por ello que las autoridades municipales mandaron a varios policías a cuidar que la gente no hiciera actos vandálicos, sobre todo durante las madrugadas que es el tiempo en el que los delitos aumentan.

Uno de esos oficiales fue quien me contó que en su primera velada, escuchó unos sollozos que provenían de la sala de espera marcada con el número tres. Se aproximó al lugar con el arma desfundada y observó que en efecto, había una mujer llorando recargada en una de las puertas de vidrio que daban hacia la pista:

- No puede estar aquí. El último vuelo salió hace una hora. Dijo el policía.

La mujer quien vestía de blanco, giró su cabeza hacia él y lanzó un gemido estremecedor. Antes de que el oficial pudiera reaccionar, la dama se esfumó en el aire.

Basado en su descripción, puedo decir que quizás se trata de la llorona. Aunque no me queda claro cuál es el motivo de que estuviera en el aeropuerto, a lo mejor ese espíritu había perdido algún familiar en un vuelo comercial.

Nunca entres a casa sin llamar

Nunca entres a casa sin llamar¿Alguna vez te ha ocurrido que al volver a casa en la sala, en tu cuarto, consigues objetos en lugares donde no recuerdas haberlos dejado? ¿O caso contrario, no encuentras un objeto que recuerdas claramente haberlo dejado en determinado sitio?

Es normal que esto ocurra, existen espíritus que pueden vernos desde otros planos y solo se muestran cuando una casa queda sola, estos espíritus evitan mostrarse con gente en casa porque saben que desde el momento en que cruzan a nuestro plano pierden el razonamiento y son “cazadores de almas“; no es su culpa, no descansan porque están pagando por graves pecados cometidos en vida y la parte más dura de su pena no es vagar en un mundo al cual ya no pertenecen, sino ser un arma para perder a los humanos con los que en mala hora se topen, llevándolos al plano en el cual habitan fantasmas, demonios

Por esa razón, si algún día necesitas volver a casa y no hay nadie más, recuerda abrir la puerta haciendo ruido, silba, llama a tu perro, pero no entres en silencio, lo peor que puede pasarte es que sorprendas a los espíritus, ellos no tienen otra opción que llevarte.

Si se te ha olvidado y, al entrar silenciosamente notas murmullos, pies que se arrastran con un torpe caminar, escuchas que abren puertas, entran y salen de los baños de la casa, no pierdas tiempo y vete de la casa lo antes posible, si lo piensas podría ser un ladrón rondando, lo cual también es peligroso y conviene igual correr, pero lo peor siempre es toparse con espíritus condenados. Un ladrón “solo” podría quitarte tus bienes o tu vida, los espíritus que vagan pagando por errores cometidos en vida, pueden llevarse tu alma. Recuerda:

NUNCA ENTRES A CASA SIN LLAMAR

La leyenda de Verónica

La leyenda de VerónicaUn grupo de amigas se encontraban en la casa de una de los integrantes por la noche realizando una fiesta de pijamas, como todos los viernes, y debido a que se había aburrido de ver películas, comer golosinas y pintarse las uñas, decidieron realizar cosas más divertidas, por lo que se reunieron para contar intrigantes cuentos de terror con la luz apagada y linternas que iluminaban sus caras, para de esa manera crear un ambiente terrorífico.

Una de las amigas decidió contar una historia que había llegado a sus oídos por parte de otro grupo de amigas, y que le pareció indicada para esta noche, ya que aparentemente nadie la conocía. Se trataba de la leyenda de Verónica, una mujer que había muerto en el baño de su casa luego de que se golpeara la cabeza en la bañera, y se había hecho conocido su fantasma luego de que muchos aseguraran que al decir siete veces su nombre frente a un espejo de un baño con la luz apagada, ella se aparecía para asustarte hasta que volvieras a prender la luz.

Todas quedaron asustadas, menos una de las integrantes de ese grupo de amigas, la cual se llamaba Carolina, debido a que no era creyente de ese tipo de leyendas de espíritus, fantasmas y demonios, por lo que ella mismo aseguró que aceptaría ir al baño y recitar esas palabras para ver si la fantasma aparecía.

Carolina ingresó al baño y cerró la puerta, al apagar la luz y viendo detenidamente al espejo dijo Verónica siete veces, y no vio nada. Se dio la vuelta para ver si había algo extraño dentro del baño, y lo poco que pudo ver ya que se encontraba a oscuras, fue lo que había anteriormente en el baño. Al mirar nuevamente al espejo vio una sombra extraña arriba de su cabeza, al ver detenidamente vio que era un rostro pálido de una mujer.

Leyenda del monstruo de la alcantarilla

Leyenda del monstruo de la alcantarilla

Ciertamente no sé si esto es una leyenda o un mito, ya que la gente puede interpretarlo de las dos formas, dependiendo de sus experiencias personales. El caso es que esta historia no tiene mucho tiempo que sucedió y por eso he tomado la decisión de relatarla.

En las grandes ciudades, es común que los ríos se encuentren entubados, no sólo porque así se garantiza que el agua se mantenga limpia, sino porque de ese modo es mucho más sencillo conducir el flujo de líquido hacia los hogares.

Sin embargo, las personas aseguran que debajo de las calles, es decir, en el subsuelo se esconden criaturas horripilantes. También he visto vídeos en Internet que supuestamente han sido tomados en la oscuridad de esos lugares, pero la verdad es que gran parte de ellos parecen sumamente falsos.

Tal vez porque la iluminación es demasiado baja, lo que ayuda a crear la sensación de terror o de peligro en el espectador.

Por esa razón, decidí comprobar por mí mismo si estas historias eran ciertas o no. Durante las noches, recorrí mi colonia buscando una alcantarilla que se encontrara rota, pues así me sería más fácil descender.

Afortunadamente, había una sin tapa, a unas cuantas calles de mi casa. Baje solamente acompañado de mi teléfono celular y de una pequeña linterna, la cual iba sujeta a mi cintura.

La encendí y todo se veía en perfecta calma. Lo único malo, como podrás imaginártelo era el terrible olor que salía de allí. Saqué el móvil y empecé a filmar. Había cientos de ratas muertas, al igual que otros bichos que al pisarlos tronaban.

De repente, tuve la sensación de que algo o alguien me observaba fijamente. Para no voltear, active la cámara frontal de mi teléfono y de esa forma puede observar como una criatura con cuerpo de roedor pero cabeza de lagarto me perseguía.

Sinceramente, debo decir que tuve mucha suerte de escapar de esa alcantarilla con vida.

Chat con un muerto

Chat con un muertoVictoria, una chica de 16 años, le encantaba chatear con personas desconocidas hasta altas horas de la madrugada. Y lo hacía en chats públicos, de esos en que se encuentra todo tipo de personas, desde viejos morbosos, hasta niños de 13 años queriéndose hacer pasar por trolls. Esa noche estaba sola y aburrida en su casa, así que entró al chat online oficial de su ciudad y empezó a chatear con un tipo extraño, el cual empezó a enviarle fotos de tumbas y cementerios.

No me asustarás Le dijo Victoria.

No intento asustarte Le respondió inmediatamente el extraño Solo te estoy mostrando donde vivo, para que un día vengas y me visites. Me siento tan solo…

Sin embargo, Victoria no sintió miedo, al fin y al cabo estaba en un chat público, donde todos querían ser trolls haciendo bromas pesadas.

Pues si vives en un cementerio, dudo que algún día quiera ir allí –Le respondió ella, pero la respuesta que recibió fue casi instantánea:

No te preocupes, yo podría hacerlo entonces.

Victoria hubiera cortado esa conversación, si en verdad hubiese sentido miedo, o le hubiese molestado el tipo. Pero más bien le pareció que aquel extraño era divertido, así que siguió conversando con él hasta mucho después de la media noche.

—Me voy a dormir –le dijo Victoria– Ya tengo sueño.

—No te vayas Victoria –Respondió el tipo, dejando asustada a la chica, pues ella no recordaba haberle había dicho su nombre– Me siento muy solo y si te vas tendré que ir hasta donde estés.

—Pues es una lástima que no sepas donde vivo –Respondió ella, dejando atrás lo de su nombre, pues pensó que al fin y al cabo ella ya había estado en ese chat y le había dicho su nombre a algunos usuarios y seguramente uno de estos la había reconocido.

—Si sé dónde vives –Respondió el tipo y seguidamente le envió un link, el cual la llevaba a Google Maps, justo encima de su casa– En este momento voy para allá Victoria.

Sin embargo, Victoria siguió incrédula ante el extraño y esta vez se imaginó que este se trataba de algún amigo que quería jugarle una broma pesada, por eso no sintió temor alguno, sino que más bien le siguió la corriente respondiéndole:

—Me parece bien, ¿Ya llegaste?

—Si, ya llegué –respondió el tipo– En este momento estoy encima sobre de tu casa, justo encima tuyo. Te estoy observando por un pequeño agujero que hay en el techo. Realmente eres hermosa.

De allí, Victoria sintió miedo, y a pesar de que seguía incrédula, no pudo evitar el mirar al techo y para su espanto, en efecto si había un pequeño agujero en éste. Justo encima donde ella estaba sentada.

— ¡Basta! —Le respondió ella– Me voy a dormir, ya me hiciste dar miedo.

—No te vayas Victoria –Le respondió el extraño– si te vas, tendré que bajar del techo.

Ella cerró inmediatamente el chat, apagó el computador y fue a acostarse, no sin sentir miedo por las cosas que el extraño le había dicho. «Si supiera que realmente hay un tipo encima del techo, me moría del susto» Se dijo en voz alta. E inmediatamente empezó a escuchar un fuerte ruido en el techo, como el de alguien que abría un agujero en este.

El susto fue grande, pero aun así mantuvo la calma, pensó que era algún malhechor que había conseguido rastrearla por medio del chat, así que prefirió trancar bien su puerta y pedir ayuda a la policía, pero para su desgracia, había dejado su teléfono móvil en la sala, al lado del computador.

Victoria sintió como el tipo descendió del techo y se dirigió a la puerta de su cuarto y empezó a golpearla. Ella horrorizada empezó a gritar, con la esperanza de que algún vecino la escuchara. Pero todo fue en vano y vio con horror como la puerta se caía y entraba un tipo desproporcionadamente alto, el cual traía en sus manos un libro. Victoria no pudo más con el susto y se desmayó.

Al día siguiente despertó perfectamente acostada en su cama, a pesar de que recordaba haberse desmayado en el piso. En su pelo estaba una rosa y aun lado el libro, el cual tenía una única frase que decía:

«Perdón por el susto, pero se siente uno tan solo cuando está muerto…»

El agujero del techo había desaparecido, y la puerta estaba en perfecto estado. Victoria ya no sintió miedo, pero desde ese día no volvió a estar en chats hasta altas horas de la noche.

El billete de Egisto

El billete de EgistoComo sucede con otras leyendas muy cortas, este relato también ha sufrido diversas modificaciones, ya que su popularidad se ha extendido por varias latitudes del país. Sin embargo, el mensaje final o moraleja continúa inalterable.

Egisto era vendedor de billetes de lotería desde hacía más de dos décadas. Durante ese periodo de tiempo, había visto como gente que no tenía ni un centavo, se había vuelto millonaria.

Esta situación despertaba en él envidia y rencor, pues pensaba que su vida no había sido justa con él. Cabe decir que Egisto en varias etapas de adultez, tuvo la posibilidad de cambiar su estilo de vida, es decir, dedicarse a otros oficios. No obstante, el alcohol hizo que todos sus planes a mediano plazo se vinieran abajo.

Un día, desesperado porque lo iban a desalojar de su vivienda, tomó uno de los billetes de lotería correspondientes al sorteo de diciembre, el cual en ese año daba un premio de 50 millones de pesos al ganador, y lo guardó para sí.

En eso estaba, cuando de repente se cruzó en su camino un hombre vestido elegantemente, quien le dijo:

- Yo puedo conseguir que el billete que tienes escondido entre tus ropas, resulte ganador. Para ello, únicamente tendrás que firmar este pequeño contrato tengo aquí.

- ¿Quién es usted?

- No voy a andar con rodeos Egisto, soy el Diablo. De nada te sirve gritar, ni correr, ya que esta conversación la estamos teniendo en tu mente. Aunque no por ello quiere decir que mi ofrecimiento no sea real. Sólo quiero que me entregues tu alma.

- Bueno pero ¿qué gano yo?

- Disfrutar de la vida como nunca antes. Te prometo que no sabrás de mí hasta el día de tu muerte.

Egisto rápidamente firmó el papel y esperó a que el Diablo cumpliera su palabra. Más cuando el hombre terminó de estampar su rúbrica en el contrato, le cayó un rayo que lo mató de manera instantánea.

- Ahora ya eres mío. Dijo riendo el hombre misterioso y ambos individuos desaparecieron.

El Paso Dyatlov

El Paso DyatlovEl Paso Dyatlov es una ruta ubicada en el monte Urales en Rusia. Esta ruta fue testigo de algo horrible y a la vez inexplicable. En 1959 un grupo de jóvenes esquiadores liderados por el esquiador Igor Dyatlov decidieron adentrarse en los montes Urales.

Antes de llegar uno de los integrantes del grupo Yuri Yudin se enferma y tuvo que quedarse en el pueblo. Igor Dyatlov le promete que llegará de la travesía para el 12 de Febrero, o sea dos semanas y media después. Ese mismo día al llegar la noche, decidieron acampar en una carpa militar, altamente blindada. Horas después empezó la tragedia. Según los escritos que pudo dejar el grupo de esquiadores y las conclusiones de los policías, un ser de gran tamaño y fuerza, rasgó la carpa con facilidad.

Los integrantes del grupo tuvieron que huir con la ropa que llevaban puesta: ropa interior o pijamas. Con las bajísimas temperaturas de la Rusia invernal de -30° corrieron a refugiarse al bosque que se convirtió en su tumba. Uno de ellos intentó subirse a un árbol y no lo logró. Esto se supo porque una de las ramas de un árbol cercano estaba rota en el suelo. La policía encontró la tienda rasgada y como aplastada con un peso de gran volumen, encontraron los cuerpos del grupo en el bosque. Los cuerpos mostraban claras señales de hipotermia por el frío. A uno de los cuerpos le faltaba la lengua. Al principio se pensó que el responsable del ataque había sido un oso pero luego se descartó porque los osos no realizan este tipo de ataques y menos de noche. Los osos aparecen a plena luz del día. También se pensó que podrían ser los aborígenes que habitan en los alrededores de los montes Urales. Pero esta teoría fue descartada porque estos aborígenes son pacíficos y sólo atacan cuando son atacados.

Nunca se supo, quienes fueron los responsables del ataque que provocó la huida de los esquiadores. Los forenses descubrieron que a los cuerpos les faltaban partes óseas. Además tenían altos niveles de radiación por lo que concluyeron que fue un ataque paranormal. Hasta hoy es un enigma sin resolver. Se bautizó a la ruta Paso de Dyatlov en honor a quien estuvo a cargo del grupo.

Aqui encontrar un repertorio de cuentos cortos de terror que te haran sentir escalofrio y no podras dormir :)