Cuentos y mitos de los druidas

Cuentos y mitos de los druidas

Si nos apegamos a lo descrito en los mitos celtas, entendemos que los druidas fueron una especie de sacerdotes que formaron parte de las congregaciones más importantes de los territorios que hoy en día se conocen con el nombre de Inglaterra, Irlanda, Gales etcétera.

Desafortunadamente, no se cuenta con evidencia histórica que pruebe su existencia, salvo algunos pequeños escritos que se pueden rescatar del periodo proveniente de la edad de hierro. Esto sólo hace que los mitos alrededor de estos personajes se incrementen.

Los autores que le dedicaron más páginas a hablar acerca de los druidas fueron los griegos y los romanos, tal vez porque estas dos culturas se dedicaron a conquistar gran parte del mundo y con ello recopilaron historias, cuentos de terror y demás datos interesantes que les proporcionaron los lugareños.

Se piensa que estos clérigos realizaban de vez en cuando sacrificios humanos y que también creían en cierta medida en el asunto de la reencarnación. Por otra parte, la palabra druida no posee un único significado, pues al tratarse de un vocablo originado por la fusión de distintas culturas (griega, romana y cerca) se le otorga distintas definiciones.

No obstante, una de las más aceptadas es la que los define como “conocedores del roble). Recordemos que en esa zona del norte europeo, esta clase de árboles abunda en los bosques y por ello muchas crónicas y cuentos de terror de la antigüedad, hacen referencia directa a los montes embrujados.

Estos personajes se distinguen por su poderosa influencia en las esferas políticas, ya sea porque les ofrecían a los gobernantes una gran variedad de hechizos o por su conocimiento en materia militar. Por ejemplo, en varios relatos se ha hecho mención que a veces en el campo de batalla aparecían uno o más druidas y se colocaban justo en el medio de la disputa.

Inmediatamente, los encargados de comandar las ofensivas (tanto la propia como la enemiga) cesaban de pelear y hacían caso a lo que estos sacerdotes tenían que decir.

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