La leyenda de Arapaima

La leyenda de ArapaimaLa leyenda cuenta que Arapaima era un valiente guerrero de la tribu de Uaiás, que vivió en el Suroeste del Amazonas.
Hijo de Píndaro, jefe de la tribu y un hombre de buen corazón. Pero Arapaima era perverso, orgulloso, egoísta y algo egocéntrico. Arapaima, además, insultaba a los Dioses y los nombraba en vano, cosa que no gustaba en su tribu.
Un día, Píndaro visitó las tribus vecinas, y Arapaima aprovechó la ocasión para tomar como rehenes a los indios de la aldea y ejecutarlos sin ninguna razón aparente.
Tupa, el Dios de los dioses, observando el mal comportamiento de Arapaima, decidió castigarlo por su mal comportamiento y mala actitud, lanzándole una agónica tormenta de rayos y truenos, haciendo que la tierra en la que Arapaima se encontraba pescando se separase en un solo fragmento.
Aunque Arapaima tenía algo de miedo y temor, se negó a disculparse con el Dios Tupa por sus malas acciones y siguió burlándose de este.
Fue entonces cuando un rayo de gran intensidad sacudió de forma certera el corazón de Arapaima, mientras éste trataba de huir por de las ramas de los árboles.
El cuerpo de Arapaima, aún con vida, fue arrastrado por el río Amazonas hasta un poblado indio. Los indios de este poblado, asustados, cogieron el cuerpo de Arapaima y lo arrojaron a las cataratas de un lago, alegando que el chico estaba maldito. Fue entonces cuando el cuerpo de Arapaima se convirtió en el de un enorme pez de color negro, ante los incrédulos ojos de los indios del poblado. Arapaima desapareció entre las aguas y nunca más volvió a aparecer.
Actualmente, se dice que habitan peces Arapaima en el río Amazonas. Los pescadores de la zona, al pescar algún pez Arapaima, acaban con su vida para así poner fin a esta maldición.

Esta es una de las leyendas muy cortas que circulan por Brasil.

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